viernes, 18 de febrero de 2011

Hasta el cielo fue crema

La noche más esperada, porque hasta el cielo se pinto de crema. Una noche llena de color, luces y pasión por una camiseta que brillo con esplendor en un monumental escenario. La mitad más uno  del país, dicen muchos por ahí, se paralizó en la tan esperada noche crema. Sin duda un espectáculo lleno de expectativas que hasta tuvo momentos y personajes que pasarán a la historia.

Con más de 30 mil hinchas se dio inicio a la celebración. De antesala al cuadrangular un Sporting Cristal se veía derrotado ante América de Cali por 2-0. Luego se daba inicio a la ceremonia, con gran fervor se homenajeaba a uno de los grandes que pasó por el club, Gustavo Grondona, quien logró varios títulos con la crema, ahora consigue un reconocimiento no solo por la hinchada sino también por el club. Sin embargo el estadio de ate reventó con entusiasmo al ver al maestro premio nobel de literatura 2010, Mario Vargas Llosa, siendo homenajeado como socio honoris causa del equipo de sus amores dejando en la menoria de todos los hinchas las palabras que mencionó: “la U, es un mito, una legenda, una tradición, es lo mejor que le pasó al futbol peruano". Y con grandes aplausos y coros de “ole, ole, ole, Mariooo, Mariooo, La hinchada lo veía flamear la bandera crema.


Momentos después se venía la presentación del club, primero bailes típicos de cada uno de los países participantes del cuadrangular, y el momento esperado, ingresaban cada uno de los miembros del plantel 2011, los más esperados, Pablo Vitti, Johan Fano, Christian Álvarez, Pedro García, tanta expectativa para ver ahora sus alineaciones.  Y llegaba el momento de la verdad, el esperado encuentro ante el Arsenal de Sarandí como partido de fondo.

A pesar de momentos intentos y llenos de expectativas, llegó el tan esperado grito de gol, a los 15´del complementario, con un ademan  de Damian Ismodes, otra de las nuevas contrataciones, quien envía un centro preciso a el chileno Christian Álvarez, quien logra concretar de  palomita y así conseguir que la noche sea perfecta, pues a pesar de los intentos del equipo argentino, la u consolidó su defensa y no perdonó  los ataques del rival, dando un hermoso fin de fiesta en la primera fecha de la copa crema.

Un viaje apocalíptico

         Nadie suba! , debemos exigir que nos manden otro carro.  Gritaba exaltada una de las pasajeras, - quién nos asegura que podamos llegar si vamos así, y si más arriba igual nos quedamos parados, qué hacemos?.

Con una mirada explosiva y dejo jaujino, una mujer de tez trigueña, cuyas mejillas estaban rojillas y media partidas por el clima que la sierra acoge, dejaba correr su ira, al darse cuenta que el vehículo en el que viajábamos estaba varado, en el km. 69 de la carretera central, aún por Chaclacayo, todos descendimos del carro cuando un impacto brutal, nos despertó, el auto no daba más, al parecer una manguera de empalme que se encontraba en el motor se había roto.

Los gritos seguían mientras que el chofer y su asistente nos decían que todo estaría bien, que solo se cambiaba y listo, pero que tan creíble era esta versión cuando la agencia tenía antecedentes desagradables. Mientras la euforia iba en aumento un celular daba el tono de espera, pues uno de los pasajeros decidió llamar al ciento cinco…

Partimos más o menos a las nueve de la mañana, una pastilla era nuestro escudo para poder evadir el soroche y llegar bien a nuestro destino.  Desde la partida ya el sueño era un acompañante más que no habíamos previsto, sin duda muy buena compañía.  Luego de dos intentos Yolvi me daba la señal de que terminábamos de grabar la partida del terminal, con un suspiro de por medio mi cabeza giro y mis parpados se dejaron caer como por fuerza de gravedad, cuando de pronto un impacto brutal me despertó, sin pensarlo ya eran dos horas que esta envuelta en los brazos de Morfeo, escuche gritos y decidí asomarme para ver lo que sucedía. Logré ver como una mujer discutía con el copiloto: “debieron prevenir esto, no nos van a dejar ahora tirados”. Poco a poco la gente se iba contagiando de la euforia que esta persona tenía, y fueron descendiendo del bus. “solo les pido treinta minutos para solucionar esto, mientras tanto pueden ir al baño o comer algo”.

Mientras todos se miraban y esperaban una respuesta más concreta se escuchó una voz con gran júbilo que mencionó:
  Nadie suba! , debemos exigir que nos manden otro carro.  Gritaba exaltada una de las pasajeras, - quién nos asegura que podamos llegar si vamos así, y si más arriba igual nos quedamos parados, qué hacemos?.
A pesar de todos los problemas, en menos de los treinta minutos mencionados por el chofer, se escucho un grito que decía: LISTO!!! Podemos irnos, todos los pasajeros decidieron subir, ignorando a una voz de mando que en un momento se quiso imponer. Mientras todos subían casi a cuarenta minutos que seguíamos en el camino, se bus se volvió a parar, todos indignados pero esta vez no nos abrieron las puertas, y si solo fueron segundos para volver a la marcha, sin embargo no podíamos llegar en paz, justo antes de ingresar a ticlio un accidente a mitad de carretera nos detuvo por tercera vez, pues era imposible que dos vehículos ingresen por el mismo lado así es que solo un carril estaba disponible, serían más o menos veinte minutos parados, hasta que por fin seguimos y a pesar del granizado que tuvimos llegamos en un poco más de siete horas, gracias a Dios que llegamos a nuestro destino, Jauja.